jueves, 6 de febrero de 2014

Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez presentan El descrédito el viernes 7 de febrero





La antología El descrédito se presenta en Valladolid 

 Vicente Muñoz Álvarez y Julio César Álvarez presentan el próximo viernes 7 de febrero a las 20 h. en la librería A pie de página (C/ Librería, 13), un proyecto conjunto, El descrédito. Viajes narrativos en torno a Louis-Ferdinand Céline (Lupercalia, 2013). Una antología con casi una treintena de autores (entre los que figuran Enrique Vila-Matas o Miguel Sánchez-Ostiz) sobre la figura de Céline, unos de los autores malditos por excelencia, y un magnífico punto de partida para dar cabida a relatos y ensayos que abordan su influencia y envenenado legado. 

Louis-Ferdinand Céline (1894-1961), autor de Viaje al fin de la noche o Muerte a crédito, fue sin duda uno de los más grandes y polémicos escritores del pasado siglo, una auténtica fuente de inspiración permanente para la prosa contemporánea. Sus panfletos antisemitas y su colaboración con el régimen pronazi de Vichy durante la Segunda Guerra Mundial le condujeron a la infamia y el descrédito, suscitando desde entonces las más controvertidas y apasionadas polémicas. Polémicas que aún hoy continúan vivamente. 

La presentación contará con la presencia de los antólogos y con varias de las firmas que dan forma a esta singular obra conjunta. Una combinación de perspectivas y estilos que ayudará a comprender y aproximarse, en la medida de lo posible, a la compleja figura de Céline. Más de cincuenta años después de su muerte, la prosa española contemporánea más actual (con autores como Alfonso Xen Rabanal, Carlos Salcedo o Bruno Marcos, y destacadas voces como José Ángel Barrueco, Mario Crespo, Gsús Bonilla, Isabel García Mellado, Miguel Baquero o Patxi Irurzun, entre otras muchas) intentan desentrañar su enigma, la combinación de una excelente calidad literaria y una incómoda monstruosidad moral.






martes, 4 de febrero de 2014

Mesacamilla con De la Huerga, Del Val y Echeve este jueves 6 de febrero en el Café Teatro Zorrilla




Recordando. Estáis citados en el Café Teatro Zorrilla este jueves 6 con una nueva actividad, tres autores, tres géneros, tres libros, tres bandas sonoras y la cercanía de la mesa para hablar de libros, literatura y sueños con un café o una cerveza en la mano. 

Os espero.

Enrique Señoráns



En marcha la Biblioteca humana





JUEVES, 6 DE FEBRERO 2014 CAFÉ TEATRO ZORRILLA
* 20.30 hrs. * Entrada gratuita 

"BIBLIOTECA HUMANA: EDICIÓN MESACAMILLA" 

Biblioteca humana,en su edición Mesacamilla es una iniciativa de tres escritores: JOSÉ MANUEL DE LA HUERGA, FERNANDO DEL VAL y ECHEVE. Su objetivo es proponer la tertulia y el debate en el ambiente distendido de un café en torno a lo que ocupa la mayor parte de su tiempo: la literatura y, por extensión, la creación en todas sus variantes. Un encuentro abierto a todo el mundo que se plantea en la distancia corta, en mesas de pequeño tamaño, con cuatro o cinco contertulios en cada una. Cada autor propondrá las lecturas, especialmente las de las obras de los otros dos compañeros. Generará diálogo, abrirá debate, escuchará al lector en una dinámica sin red, a corazón abierto... Hará tertulia. 

Las tres obras propuestas están seleccionadas con la intención de abrir perspectivas; las tres corresponden a géneros literarios híbridos: poesía, narrativa, ensayo. Cada una con su propia banda sonora, seleccionada por los propios autores y reproducida en el ambiente junto a imágenes proyectadas de las diferentes ciudades rastreadas en las obras.


CAFÉ TEATRO ZORRILLA 
Plaza Mayor, 9 
Valladolid


Mario Benso


domingo, 2 de febrero de 2014

Ana Pérez Cañamares y sus sumas y restos





El viernes 31 de enero había demasiadas cosas en Valladolid, desde un congreso de señores de guante cada vez menos blanco a un tren pidiendo justicia al ministro del antónimo, dando voz a la dignidad. Y hablando de dignidad, Ana Pérez Cañamares, poeta universal afincada en la prisa de Madrid, presentaba su poemario La sumas y los restos, ganador del premio Blas de Otero de poesía y editado por Devenir. 

Tuvo lugar en la librería A pie de página, lugar de referencia, no ya local, sino nacional por el excelente trato que se da a la palabra y a la voz de los poetas. Había una gran expectación por escuchar a Ana, que causó una excelente impresión ya en 2013 a su paso por `Susurros a pleno pulmón´ en el Bar La Curva y todos tenían hambre de volver a sentir y muchos de emocionarse en piel y hueso por vez primera por los versos de la canaria. 

Comenzó el acto el editor, Juan Pastor,  y habló de la poesía como utopía y no como negocio en estos tiempos. Mencionó cómo dignificar los premios literarios, siempre con la duda detrás del fraude, especialmente si la editorial Visor y sus bad boys andan de lleno. Este premio no está señalado, el jurado no lo elige el editor. Terminó mencionando que Ana hace la poesía que hoy se necesita, acertada visión que comparto. La poesía frente al poder, sea cual sea. 

Después intervino la poeta Belén Artuñedo. Confieso que no me gustan las presentaciones largas, creo que es la autora en este caso quien mejor debe defender su libro y a veces se peca de extensión larga y por general aburrida de la disección de lo que vamos a escuchar. La poesía es sentimiento, no necesita tanta explicación. Pero claro, si quien lo hace es Belén, poeta elegante que irradia una luz especial, difícil de encontrar habitualmente entre la gente y con una voz que teje con hilo de oro las palabras, no es perdonable sino de agradecer. 

Ana Pérez Cañamares empezó emocionada con el primer poema del libro: 

Despierta cada día con orgullo
por haberte traído hasta aquí.
Pero para viajar más allá del espejo
arrepiéntete. Arrepiéntete.

Antes de salir al mundo, levanta
un memorial a los ahogados.
Sus cuerpos son los escalones

que te llevan hasta la calle.

En las presentaciones se forma un pequeño dilema de qué hacer, si aplaudir cada poema o sólo al final para no romper la magia del momento. Ana es la poeta de la emoción, deja la piel de gallina constantemente y el público (¿quién dice que somos fríos los vallisoletanos?), animados por la libertad que siempre ejerce Casilda García Archilla, decidimos aplaudir cuando al corazón le viniese en gana. Y fueron constantes y calurosas las interrupciones laudatorias entre poemas, con Los platos de mi madre, o el poema que habla de su "otra hermana" como puntos álgidos. La última parte del poemario, Tesoros, en el que la Cañamares se desnuda en su relación con sus padres creó un agujero espacio-temporal mágico de sentimientos y lágrimas ya insostenibles entre el público. 

Al segundo poema dejé de tomar notas, me daba la impresión de estar perdiéndome algo grande. Los viajes no se fotografían, se viven. Y aún hoy el recuerdo es confuso, con la resaca amable de su voz golpeando el cerebro. 

Ana Pérez Cañamares, en su tercer poemario (cuarto libro contando el de relatos llamado Días idénticos a las nubes) llega a una cumbre inalcanzable para la mayoría, aunque a buen seguro no a su techo, pues no existe, y prueba de ello será su próxima publicación, Economía de guerra que Mayo espera ansioso. 

Ana viste sus poemas sólo con la belleza necesaria, que es toda, y tergiversa el tallo de la rosa convirtiéndolo en pétalo que, inevitablemente, te va a pinchar con una leve herida externa que no cura bajo la dermis. 


Jorge M. Molinero.


Presentación a cargo de Belén Artuñedo



Transcribimos la introducción al acto por parte de la poeta Belén Artuñedo. No es mala cosa que una poeta lleve o siga a otra poeta, y enlazar así con el público que ansía las palabras.

Buenas tardes, me corresponde introducir hoy la lectura que Ana Pérez Cañamares va a ofrecernos de su libro Las sumas y los restos, que obtuvo el V Premio de poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2012 y le agradezco a Ana la oportunidad que me ha dado de acompañarla en esta invitación a la lectura de su libro; también su confianza en que yo dibuje un itinerario de lectura personal, que es lo que puedo hacer: comentaros los hitos que, en mi manera de hacer míos sus poemas, han marcado la conmoción que su mirada sobre las cosas y su voz me despiertan.

El libro se abre con una cita de Adrienne Rich que nos despliega el título del libro sobre la mesa y nos ofrece un horizonte de lectura perfilado entre la arqueología y la navegación: “Vine a explorar el naufragio” elige Ana como marco del inicio del viaje; y el naufragio nos remite a la pérdida y al hallazgo, al destello sepultado por el tiempo que la voluntad y el convencimiento de la delicadeza de la búsqueda y el valor de las cosas pequeñas consiguen al cabo revelar: el tesoro que permanece, las alas que la madre quiso ver crecer en la espalda de su hija.

Porque los poemas que abren y cierran el libro son ambos una exhortación que dibuja el punto de partida de la singladura propuesta por la poeta y la orilla a la que se arriba: antes de la salida a la mar “arrepiéntete” y “levanta un memorial a los ahogados”, nos apremia el poema, condiciones previas a la búsqueda, a la escritura: despojarse y saber de dónde venimos, es decir, honestidad y lealtad para una mirada limpia, con las palabras, en el poema. Y en el epílogo, ya con todo el camino recorrido dentro, tras la poda de la indagación sin complacencia, una voz íntima con vocación de pancarta libertaria: “defiende tus alas”, nos lanza el poema. Y es lo que Ana hace a lo largo de este libro: no sólo defender sus alas, sino defender las nuestras. O más bien, prevenirnos, zarandearnos, llamarnos a la revolución extendiendo ante nuestros ojos los mapas de los desheredados, porque (y cito a Adrienne Rich): “Estos son los suburbios del consentimiento” (Atlas del mundo difícil). Nuestro silencio es suburbio, nuestra inacción sólo nos vuelve perdedores, no nos protege de nada, sólo nos hunde en la gran falacia de pensar que el tiempo pone las cosas en su sitio. Surge así en el poema una misión ineludible: “Hablar, para que los caídos sigan teniendo voz en mi locura”.

La cita que Ana elige para iniciar su cuaderno de bitácora, sus poemas reunidos e imantados por los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) una rosa de los vientos con su daño y su belleza, se lee casi como una consigna; es una cita de Frank O’Hara que nos reta: “En tiempos de crisis, debemos todos decidir una y otra vez a quién amamos”. Tenemos que elegir aliados, elegir bando y abandonar los porcentajes del dolor ajeno para hundir las manos en nuestra propia vida y saber qué estamos disfrutando y a quién se lo debemos.

Pero esta insurrección en el poema se proclama desde el lenguaje de la delicadeza, desde la fragilidad de nuestras buenas intenciones, algo que resurge en los poemas de Ana, cuando en un libro anterior ya escribía: “Tú pones la comida / para los gatos callejeros / pero no sabes si son las ratas / las que dejan el plato vacío”. Esta malversación de las buenas intenciones que nos deja la boca tan seca, de pura tristeza.

El poema dice la rebelión íntima con palabras de la ternura cotidiana, de la observación en soledad de un perro maltratado, de la gente mayor que sale en zapatillas a la calle, de la primavera al otro lado de la ventana, de los arañazos de una gata. Y en una percepción del tiempo y el espacio que nada tiene que ver con la arenga y la plaza pública, sino con la lentitud de las mañanas de domingo o el tiempo cansado después del trabajo,  y tiene que ver con la casa, el mueble, la ventana, el balcón, la barandilla. Asomarse y asombrarse, nos dice Ana “para nacer a cada instante” en el poema.

Las sumas y los restos  es un libro edificado sobre la memoria, sobre lo que Juan Carlos Mestre define en Ana Pérez Cañamares como “la piedad de la memoria”. Tras ahondar en el error, en la culpa, en el intento fallido, en la pérdida, en el compromiso siempre insuficiente, tras la larga travesía en busca de los restos del naufragio que en el poema suman raíz y se transforman en orgullo de lo que somos, la voz del poeta llega al tesoro. Todo el libro está lleno de imágenes impresionantes que conmocionan pero, la parte final, “Tesoros”, es la que más me ha hecho hundir las manos en mí misma. La memoria de los padres desaparecidos, que no viene sino a encontrar el destello vital en el gran memorial de los desposeídos, es salvación; de nuevo, en una cita que nos despeja el horizonte de llegada a puerto, el poeta elegido (Yehuda Amijai) nos anuncia: “De lo que no volverá a existir, brotan flores”. Cuestionarse la mirada sobre el pasado, volver al “largo y polvoriento camino de la infancia”, dice Ana, convocar una vez más las esperanzas puestas en nosotros a las que no respondimos, a las mentiras de nuestros padres y a las nuestras, seguir necesitando ser hijos aunque las palabras “padre”, “madre” ya no estén en el aire… Los versos más radicales de Ana Pérez Cañamares en este libro, los he encontrado en un poema de “Tesoros”:

Vuestras manos:
Algún día colgarán
De mis brazos

Y de esa inmersión en lo doloroso, en todo ese difícil amor, volver con el pan, la ropa blanca y una conciencia que puede, con dignidad, lanzarnos versos como octavillas:

DEFIENDE TUS ALAS
A LA REVOLUCIÓN POR EL HARTAZGO
LUCHADORES, LLAMADME

Termino con dos citas, una de Adrienne Rich y otra de Adam Zagajewski, poetas citados en el libro, y que me sirven para resumir lo que creo que son los poemas de Las sumas y los restos, poemas para acompañar una vida hasta el final.

De algún modo, tú y yo nos ayudaremos a vivir,
Y en algún lugar nos ayudaremos tú y yo a morir.

Y Adam Zagajewski, en su poema “Habla más suave”, expresa un sentimiento de orfandad común  en el que me siento muy cerca de Ana Pérez Cañamares:

Una ternura inmensa,
como si fuéramos huérfanos de la misma casa
pero siempre apartados los unos de los otros
en las frías cárceles de la actualidad.

Enhorabuena, Ana, por tu libro y por el reconocimiento que ha recibido.

Belén Artuñedo.



Tras Ana, Juan Pastor, editor de Devenir


Acogida de encogida






viernes, 31 de enero de 2014

Llega la Biblioteca humana



Nos lo han contado hoy en el Café Zorrilla, de la Plaza Mayor. Los escritores José Manuel de la Huerga, Fernando del Val y Echeve han presentado un proyecto novedoso y abierto que quieren poner en marcha a partir de la próxima semana. Lo llaman La biblioteca humana. Ésta es su declaración programática:


"La BIBLIOTECA HUMANA tiene la vasta dimensión de una persona. En la dedicatoria de Canto a mí mismo Whitman escribe: `Esto no es un libro. Quien lo toca está tocando a un hombre.´

En esa perspectiva de zoom sobre el rostro de un lector, los autores que convocamos esta Primera Edición Mesacamilla de La BIBLIOTECA HUMANA pretendemos hablar sin límites horarios de aquello que nos inquieta la mayor parte de nuestras horas (in)útiles: la literatura y, por extensión, la creación en todas sus variables (música, fotografía, pintura, cine o urbanismo…) 

Nos parece que el ESPACIO de intervención de una Biblioteca Humana requiere una puesta en escena acorde con el espíritu horizontal, dialogante y muy cercano a cualquier lector que impulsa nuestra propuesta cultural: en mesas de tamaño humano, con cuatro o cinco contertulios, cada autor propondrá lecturas, especialmente de las obras de los otros dos compañeros, en este “golpe de dados” azaroso de la velada. Generará diálogo, abrirá debate, escuchará al lector en una dinámica sin red, a corazón abierto… Hará tertulia. 

Las TRES OBRAS PROPUESTAS establecen tantos puentes en común como islas podrían volverse en otros momentos de lectura ensimismada. Están seleccionadas con intención de abrir perspectivas, artísticas y lectoras. Las tres responden a géneros literarios HÍBRIDOS: poesía, narrativa, ensayo, propuestas lúdicas e intervenciones en ciudades, lejanas o muy próximas (Nueva York, Lisboa, tu propia ciudad, querid@ lector…) 

Las cerezas del diálogo serán extraídas del cesto de la creatividad con pasión vehemente o con razonable aquiescencia, y estas, de seguro, arrastrarán otros frutos redondos y carnosos, los ecos de otras ciudades, libros, músicas o cuadros… evocados por la emoción del encuentro. 

Cada diálogo en cada mesa camilla será irrepetible, imposible de reproducir. 

Cualquier lector que ame lo hermoso querrá participar, sentarse a hablar con otros lectores, desconocidos, que presumiblemente emitan mensajes de náufrago de isla en una misma longitud de onda. 

Cualquier lector que esté sentado en una mesa, querría disfrutar del don de la bilocación para estar, escuchar, participar en las otras restantes. Pero, por fortuna, eso es imposible, deberá esperar a que haya un hueco para él.

Al final de la velada los libros permanecerán. 

Como sin duda también permanecerán las relaciones, nuevas, siempre nuevas, que este primer encuentro de La BIBLIOTECA HUMANA trenzará de forma tan permanente como efímera. 

Una banda sonora para cada libro.

Imágenes proyectadas sobre las ciudades rastreadas. Conversaciones, tertulia entre lectores con un café, una cerveza, un vino…"



La BIBLIOTECA HUMANA, edición Mesacamilla, comenzará su andadura el próximo Jueves 6 de febrero en el Café Zorrilla, a partir de las 20,30. Fernando del Val, Echeve y José Manuel de la Huerga participarán como anfitriones. Pero será la intervención de los asistentes que se apunten lo que proporcionará el juguillo que permita recuperar el tradicional espíritu de tertulia. Aunque formalmente todo parezca de otra manera.








miércoles, 29 de enero de 2014

Ana Pérez Cañamares nos hablará este viernes de las sumas y los restos




Vuelve Ana Pérez Cañamares a nuestra librería para presentarnos su última hornada de poemas. Las sumas y los restos, V Premio de Poesía Blas de Otero Villa de Bilbao 2012, está editado por Ediciones Devenir/ el otro. Estará acompañada por el editor, Juan Pastor, y será presentada por la también poeta Belén Artuñedo.

Como una rosa de los vientos el libro se basa en los cuatro puntos cardinales para distribuir sus poesías. Los puntos cardinales existen para orientarse en la dirección y mantener el rumbo. ¿El destino? La búsqueda de los tesoros, en este caso. Pero será la autora quien se encargue de clarificarnos la navegación, o la andadura, de quien se sabe entre océano proceloso, tierra fértil o desierto para ejercitarse y tener éxito en su búsqueda. Como cuenta Ana a Laura Fraile en una entrevista en Último cero, "esta obra es un mapeo que habla de dónde estaba en el momento en el que lo escribí y que hace referencia a cuestiones como de dónde vengo, a dónde quiero ir o qué es lo que tengo al lado."

Quedáis invitados, por lo tanto, este VIERNES 31 DE ENERO, a las 20,00 horas, en la Librería de la calle Librería. Seguro que nos lo pasaremos bien sabiendo de muchas sumas y de los inevitables restos.  







lunes, 27 de enero de 2014

Javier Lostalé a Fernando del Val: "Cada vez creo más en la vida generada por el lenguaje"


Fernando del Val con Javier Lostalé, callejeando por la Rúa Oscura


Dos mil trece, año grande para Javier Lostalé. Renacimiento publicará antes de verano una antología de su obra, a cargo del poeta José Cereijo: Azul relente. La gran noticia vendrá hacia el otoño, cuando Pre-Textos prevé lanzar El pulso de las nubes, su nuevo libro. En él, el lenguaje se radicaliza y vuelve más reflexivo que nunca. La sombra de lo que podríamos denominar vejez, o de lo que el autor percibe como tal a la vista de su dinamismo, asoma la garra por debajo de la puerta; una sombra nacida por el efecto, al otro lado, de un sol devastador.

           -En El pulso de las nubes hay una mirada interior que se podría confundir con la confesional. ¿Esta segunda, incontenida, es una merma? ¿Cómo haces para sortearla?
-En las épocas de adolescencia y de primera juventud, en que el amor es una cuestión sin límite, la poesía suele adoptar un tono confesional, sí, que predomina, incluso, sobre los elementos formales. A medida que la escritura avanza, la persona se va dando cuenta de que la poesía en la vida es la vida que crean el poema y el lenguaje. Por eso se es poeta sólo en los momentos en que se escribe. La realidad es el instante de la creación. Cada vez creo más en la vida generada por el lenguaje.
-El poema no cuenta la vida, entonces; la crea.
-El poema crea la vida. Por eso decimos, ya parece un tópico, que la salva. Tormenta transparente contiene historias de amor que ya me habría gustado vivir fuera de la escritura.
-… “Nunca fue más bello el engaño”...
-… nunca fue más bello el engaño… el arte es una mentira, pero una mentira de gran belleza. La verdad de las mentiras, dice Vargas Llosa. La ficción, en general -y la poesía tiene mucho de ella, aunque hay quien opina lo contrario-, salva convirtiendo la mentira en verdades individuales.
-¿Qué has descubierto de ti en El pulso de las nubes?
-Que me gustaría ser como lo que escribo. Me descubro torpe en la vida.
-¿Qué papel juega el inconsciente?
-Siempre influye, pero, como decía Vicente Aleixandre, debe estar atemperado por el rigor y la voluntad. La verdadera creación ha de estar llena de consciencia.
-¿En la consciencia dominadora de El pulso de las nubes está presente Hondo es el resplandor, tu libro de mil novecientos noventa y ocho?
-La verdad, no veo ninguna relación. El libro al que lo veo más unido, aunque no tiene que ver, es Tormenta transparente
-… en estilo y léxico, sin duda. Me refiero a que vuelves a escoger un concepto, vertiéndolo en el título, para a continuación definirlo a tu manera, poéticamente.
-En eso tienes razón. Pablo García Baena me dijo precisamente que una de las cosas que le gustan del libro es la capacidad que hay en él de exprimir los temas -el vértigo, la soledad,…- desde un punto de vista radicalmente poético. Por eso, la repetición en el verso del concepto reflejado en el título resulta adecuada a mi propósito.
-La soledad, en el libro, es más factor de serenidad que causa de dolor. ¿Refleja tu obra, a medida que crece, una mayor aceptación del mundo, una postura más consonante?
-Pues te diré que sobre todo donde está habiendo aceptación es en el libro que estoy comenzando, Borrado y celeste, del que, en estos momentos, tengo escritos tan sólo dos poemas. En mí hay una dualidad: soy consciente de que la muerte no está lejos, pero continúo sintiendo la vida como en las mejores épocas. ¡Ni siquiera he perdido el deseo sexual!




sábado, 25 de enero de 2014

Las Política sesions de Miguel Velayos




Puntualmente, ayer tarde el poeta abulense Miguel Velayos nos recitó poemas de su último libro Política sesions. Como describía Laura Fraile en Último cero, el libro "está dividido en tres partes (Dj Ágora, Dj Sanaratiicha y La Rave de la Esperanza), a lo que hay que añadir un `Versus track´ en el que el poeta incluye un último poema llamado `A bocanadas de aire con la vida´, este libro pretende ofrecer un matiz distinto a un tema del que tanto se ha escrito, dice, incluyendo una voz que habla desde su tiempo, en palabras de Velayos. Es un poemario que tiene muy bien marcados los referentes temporales y que abarca desde el año 1936 hasta la actualidad. Parto de la Guerra Civil para ir pasando por temas como el del conflicto terrorista, Europa, la inmigración o las instituciones europeas que nos gobiernan y a las que estamos sufriendo, continúa." 





Para Laura Fraile, "Política sesions es un libro que se detiene en los bandos enemigos de la Guerra Civil española, que recuerda las fosas comunes y que avanza hasta la Europa del siglo XXI, ésa en la que han levantado muros, en la que habitan tantos miedos, en la que crecen las cárceles, en la que siguen disparándose balas. Miguel fija su mirada en la emigración, en el mercado libre que produce viejos pantalones fabricados en Manila y chaquetas zurcidas por un dólar en Honduras, en todos esos muchachos de la Habana que bailan en plena calle, ajenos aún a las preocupaciones de la vida adulta. También hay un recordatorio a las cifras del Sur, a ésas que hablan de las 20.000 personas muertas en El Estrecho, un recordatorio a las fotos de Gervasio Sánchez, a toda una generación perdida buscando la libertad."




Humildad

No digas más palabras que luego no comprendas
con los ojos, no digas más mentiras a quien siempre te quiso,
a quien toca tu cuerpo como si fuese harina,
a quien busca tu cuerpo como si fuese pan;
no digas más mentiras, no exageres los verbos, no repitas promesas
que el tiempo censuró a causa del orgullo.
La palabra alegría es sencilla y humilde
porque viene del mundo, y de nuevo, a su seno
pretende regresar, convocando a los hombres
debajo de su luz. La palabra alegría, la palabra silencio...

...La palabra humildad... 




jueves, 23 de enero de 2014

Miguel Velayos, doble sesión mañana 24 de enero




Este viernes Miguel Velayos nos presenta su libro Política Sesions, editado por Vitruvio. Con una poesía de carácter social y comprometido, su forma de decir y sus versos os van a sorprender. Las citas con que inicia el libro como las que encabezan las tres partes en que se divide no tienen pérdida y dan la medida de las preocupaciones del poeta. Véase ésta del pedagogo brasileño Paulo Freire: "La libertad, que es una conquista y no una donación, exige una búsqueda permanente. Búsqueda que sólo existe en el acto responsable de quien la lleva a cabo. Nadie tiene la libertad para ser libre, sino que al no ser libre lucha por conseguir su libertad." ¿Será la poesía un medio para esa libertad? ¿O más bien un cómplice para seguir sin poseerla? ¿O acaso un elemento que acompaña a rescatar la esperanza? Como bien lo tiene presente Velayos, decía la poeta polaca Wislawa Szymborska:

"Heredamos la esperanza,
regalo del olvido."

Más tarde, en el Bar La curva, jam poética con Miguel Velayos como invitado. Os esperamos.




A bocanadas de aire con la vida

A bocanadas de aire con la vida,
a súplicas profundas con este corazón,
a cadena perpetua con el mismo entusiasmo,
a zancadillas lentas contra el frío,
a solas con tu voz, a solas con tu luz,
para hablar de verdad, para, al fin confesarnos
que el tiempo no corrompe
a bocanadas de aire con la vida...


(De su último libro, Política sesions)




lunes, 20 de enero de 2014

Los poemas que vienen del frío, recitados por Julia Conejo Alonso




El pasado viernes Julia Conejo Alonso nos presentó su último libro de poemas, Para qué sirve el frío. Ya anteriormente había publicado Muñecas recortables, Premio Joaquín Benito de Lucas 2010, y Peces transparentes, Premio Alfons el Magnànim 2012.

Ya desde el título, Julia nos plantea lo que a primera vista aparenta ser una pregunta retórica para la que, como tal, no hay respuesta. Así parece reconocerlo ella misma en uno de los poemas. Sin embargo, es una pregunta que puede responderse, porque plantea un conflicto siempre actual: el existente entre el pragmatismo imperante y la estética. O lo que es lo mismo, el conflicto entre aquello cuya utilidad se mide en términos prácticos o de rendimiento económico y aquello cuya utilidad escapa a esos parámetros. Porque existe una utilidad de lo inútil, una utilidad distinta, que es la del frío, las lágrimas o la poesía. Y todo esto subyace en el poemario, especialmente en la última sección, donde las palabras se convierten en instrumento para un eficaz e irónico contraste entre estas dos visiones. 



Resuelto el dilema que propone el título, podemos preguntarnos ahora cuántos fríos hay. A lo largo del libro, descubrimos varios que quizá no agoten el catálogo: desde el más obvio, que es el frío exterior que miden los termómetros, hasta el más sutil, que es el frío interior. Están el frío nostálgico de la infancia, “algo salvaje e irrecuperable” y el frío de la entrada en la madurez, ese tiempo en que “es demasiado tarde / para casi todo”. El frío triste de la vejez y el frío de unos muertos que parecen no haberse enterado de que ya lo son y siguen impacientándose por preocupaciones cotidianas. El frío de la soledad individual y el de una sociedad empeñada en llamar progreso y bienestar a la deshumanización de las relaciones.



Pero no todo es frío en este poemario. También asoma el calor tibio de una mañana soleada de diciembre a sus páginas. Lo hace con algunos poemas que parecen una tregua al “zumbido / aterrador / de la rutina” en los que la alegría es posible, una alegría hecha de gestos cotidianos, como la textura de un bizcocho al morderlo o soñar que vierte leche siempre fresca y aromática de una jarra en un cuadro de Veermer. Pero sobre todo el calor procede de la voz delicada y melancólica que nos habla en los poemas. Un calor que a veces asciende con el uso de la ironía, bien para matizar la pesadumbre, bien para revelar en toda su lamentable ridiculez las paradojas de nuestro mundo.

Poemas que vienen del frío, pero dichos por una voz cálida: eso es lo que hoy vamos a encontrarnos.


Jacob Iglesias.





miércoles, 15 de enero de 2014

Julia Conejo Alonso: ¿Para qué sirve el frío?




Reanudamos las presentaciones. Es un placer poder contar entre nosotros este viernes, 17 de enero, a las 20 horas, con Julia Conejo Alonso. Su anterior libro, Peces transparentes, publicado por Hiperión y premio Alfons el Magnànim, de Valencia, supuso un salto en su poesía. Ahora se presenta entre nosotros con un poemario nuevo: ¿ Para qué sirve el frío?, editado por Origami, que está apostando por los autores de Castilla y León con decisión. El libro, poesía de lo cotidiano, está fabricado con la cadencia de los días y la lentitud de lo que acontece tan rápidamente. Apelando a su timidez espero que nos veamos en la librería este viernes, para saber de qué sirve el frío. Un aperitivo...


POÉTICA

No soy, como Celaya,
artesana del verso.
No busco plenitud en las palabras
ni la inmortalidad.

Soy egoísta y manipuladora:
Utilizo el lenguaje
cuando lo necesito,
cuando me falta el aire,
cuando noto que ha dejado de trotarme
la sangre por las venas.

Igual que los diabéticos
se inyectan insulina.

No es arte, ni altruismo.
No es conciencia social,
ni egolatría.

Es solo instinto de supervivencia.



lunes, 13 de enero de 2014

Casilda García Achilla caza de nuevo




Los instantes de la lectura




Existe un instante en toda lectura que apenas se advierte. Un instante de vacío. Tal vez se medita y se le concede un breve tiempo de dispersión. Acaso se produce un dulce transcurso en que solo se piensa en las musarañas. Es cuando el lector hace una parada y no suelta el libro. Existen múltiples variantes. Son como poses, pero también caricias. El libro se palpa solamente. El libro no se cierra y se introduce un dedo para que no se escape la página. El libro se coloca sobre el regazo. El libro se coge con ambas manos y se aproxima al mentón. El libro se cierra, marcapáginas de por medio, y se acaricia su portada o su lomo. El libro se deja sobre los muslos con la palma de la mano depositada sobre la doble página abierta. El libro se levanta y se frota contra una de nuestras sienes. El libro se eleva por encima de nuestra cabeza como emblema, enarbolado por una mano que no es ni mano alzada ni puño obtuso, sino otro estado. El libro se deja contorsionar por los diez dedos. Salvo en esos momentos de traición suscitados por la somnolencia nocturna, en que el libro puede deslizarse y caer, tendemos a amarrar el libro. Es el libro materia, no solo el libro texto. Un volumen, un tamaño, una textura, una calidez, un aroma. Un símbolo histórico. Un soporte cuestionado. La percepción que el libro aún ofrece y que el ebook no creo que todavía aporte. Tal vez por eso me guste esta fotografía de Marta Vicente. El libro se acuna. El libro se tensa como adarga. El libro va a proyectar los rayos del sol como un espejo. Las manos miman un cuerpo. Una otra clase de cuerpo. Tal vez el cuerpo que más tocamos.


sábado, 4 de enero de 2014

Los lectores vienen desde lejos




Más de cinco siglos y medio nos contemplan desde esta pintura de Vincenzo Foppa. Ha cambiado el mobiliario, la vestimenta, acaso la clase social, probablemente el paisaje. Permanece el libro como soporte. No me cabe duda que también ha llegado hasta nuestros días el texto, sea cual fuere lo que el muchacho lea. Pero hay algo inalterable, algo que otorga actualidad y juventud a la tarea: la acomodación del cuerpo a la lectura. Ese ensimismamiento armonizado con la calma. ¿Leerá el libro hasta el final? ¿Hará paradas? ¿Se estirará para el reencuentro de su anatomía con el relato? ¿Pensará recomendarlo? Las respuestas en cualquier joven lector de ahora mismo. Tal vez tú, que lees esta entrada.



martes, 17 de diciembre de 2013

Las cosas de Felipe Zapico





El sábado presentamos el último libro de Felipe Zapico, ”COSAS”, editado artesanalmente por Zoográfico e ilustrado por la vallisoletana Casilda García Archilla. Además contiene fotografías de Julia D. Velázquez, Santos Perandones… Zapico es un poeta que recoge la poesía social en una mano y la lanza lejos con versos dirigidos a la conciencia. Juega con las imágenes y dibuja con palabras un mundo colectivo. Es uno de los mejores poetas de la calle de nuestro país. Lee en la librería el sábado a las 20 horas.



lunes, 16 de diciembre de 2013

Carlos Salem + Scandar Algeet




El viernes presentamos entre la Librería A pie de página y la editorial Ya lo dijo Casimiro Parker a Carlos Salem y Scandar Algeet, exponentes de la poesía más espectacular, de café teatro, esa que se acopla a la barra del bar mejor que en ningún sitio. Entre los dos han conseguido que la poesía salga a la calle o donde los oyentes están. Funcionan en las redes sociales y tienen miles de seguidores. Carlos presenta “ANIMAL. Manual sin instrucciones para amar a una pantera escandalosamente discreta”. Argentino entre Francia y España, Salem es un escritor más conocido fuera de nuestra fronteras, novelas, cuentos…. Scandar, palentino, presenta “Un invierno sin sol”. Poemas y textos poéticos, rueda cine cuando puede y escribe. Estuvieron aquí el año pasado y mucha gente no pudo entrar en la librería. Hemos decidido que lean en el bar La Curva, calle Jose María Lacort a las 20.30 horas




domingo, 15 de diciembre de 2013

Manuela Paso nos presentó su libro Psoriasis




Ayer sábado 14 de diciembre, Manuela Paso nos presentó su libro de poemas Psoriasis, editado por la editorial Baile del Sol. Esta actriz (premio Max de teatro) se ha decidido a publicar los poemas de su propia hornada. Como leemos en una entrevista de Laura Fraile en Último cero, Manuela Paso afirma: "Mi entrada en la poesía ha tenido mucho que ver con la necesidad de decir mi propia palabra, ya que llevo mucho tiempo diciendo la de otros a través de personajes narrados por autores como Valle-Inclán o Lope de Vega. Necesitaba empezar a dedicarle esa energía a escribir mis propias palabras, mi propio conflicto, y a escribirlo interpretando mi dolor, mi pasado, todo lo que me indigna."

Para desahogarse con su propio conflicto, la poeta establece un paralelismo metafórico con las fases de una enfermedad, y divide el libro en cuatro partes: Etiología, epidemiología, pronóstico y tratamiento. Dice Paso en la entrevista citada: "La psoriasis es una enfermedad crónica que persigue al que la tiene durante toda su vida. Es como una mochila que esta persona lleva a cuestas. Este picor es una metáfora de lo que incomoda porque no ha sido expresado, ventilado o saneado, a pesar de que se puede curar expresándolo y dejando las heridas al aire".




PSORIASIS

Una vez mis sábanas filtraron la vergüenza.

Algo pasó con los míos.

Lo dice este pijama rojo talla 12 y mis bragas troqueladas.
Lo dice este jabón de azufre en mi piel que no persona:
que coral,

                                                              que piel celosía;

que cuerpo monologante en el que viaja más rápido el dolor de todos.

                                Soy un vehículo en esta psoriasis 
baila mi abuela analfabeta de sus piernas el oleaje prohibido;

en esta psoriasis 
testifica amenazas mi madre por unas onzas de silencio horizontal;

                                                          En esta psoriasis

hablan los abortos 
                                                                                                        la cárcel,

                   se desmaya la pobreza, agoniza mi padre

mientras la promesa ventrílocua de que voy a escribir pase lo que pase
           se ata a la garganta de esa enfermera. Fui vehículo en una escama.

Si ahora me desnudase seguiría el grito,
las violetas,
un hombre llamando al timbre,
las hijas sin derecho a guirnalda en la escalera, un pájaro acabado en el felpudo,
pelos negros y

un disfraz de princesa de Galerías Preciados que no encontró la salida.