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miércoles, 20 de noviembre de 2019

Interferencias, de María Ángeles Pérez López, en la Fundación Segundo y Santiago Montes


Presentación de ‘Interferencias’ de Mª Ángeles Pérez López. Acompaña Esperanza Ortega.

Viernes 22 de noviembre de 2019, a las 8 de la tarde. 



Aquí la realidad se abre camino. Aquí interfieren en las frecuencias del tejido poético, como ondas de una emisora de radio clandestina, las voces anónimas y las voces incómodas que narran el conflicto, la violencia, los crímenes, la hipocresía, la injusticia: nuestro mundo. María Ángeles Pérez López lleva a cabo un ejercicio originalísimo de intertextualidad, trenzando y haciendo dialogar los poemas de otros con las vidas de otros, para obligarnos a mirar un retrato desolador y amargo de nosotros. La autora permanece al margen pero aun así, o precisamente por eso, propone una revisión propia y necesaria de los nuevos caminos por los que puede transitar la poesía social. ¿Es esto un libro? Tal vez. ¿Es esto la verdad? Seguro. ¿Duele? Es inevitable, porque aquí la belleza no nos maquilla, sino que nos despoja de la máscara, mostrando nuestros rasgos más terribles. «Escrituras desapropiadas. Sin dueño en el sentido estricto del término. Inconvenientes. Aunque, con mayor precisión tal vez, impropias.» (Cristina Rivera Garza) María Ángeles Pérez López nació en Valladolid en 1967. Es poeta y profesora titular de Literatura Hispanoamericana en la Universidad de Salamanca, donde trabaja sobre poesía contemporánea en español. Ha publicado varios libros de poemas —el más reciente es Diecisiete alfiles, de haikús—, por los que ha obtenido diversos premios, y dos plaquettes. Antologías de su obra han sido editadas en Caracas, Ciudad de México, Quito, Nueva York, Monterrey y Bogotá. Recientemente han aparecido las antologías bilingües Algebra dei giorni (Álgebra de los días), en Italia, y Jardin[e]s excedidos, en Portugal.






martes, 11 de junio de 2019

Homenaje a Claribel Alegría en la Fundación Segundo y Santiago Montes





Claribel Alegría (1924-2018) fue una escritora, poeta, narradora, ensayista y traductora nicaragüense-salvadoreña. Se consideraba a sí misma salvadoreña, ya que transcurrió su niñez en la ciudad de Santa Ana al occidente de El Salvador. A la edad de ocho años, Alegría presenció la masacre de más de treinta mil campesinos e indígenas en El Salvador.  

En 1943 viajó a EE.UU,  donde obtuvo el título en Filosofía y Letras por la Universidad George Washington. Después de residir varios años allí, contrajo matrimonio y viajó por diferentes países, regresando a Nicaragua en 1985 para servir de baluarte en la reconstrucción de su país. 

Alegría es una de las voces más prominentes de la poesía latinoamericana. Está relacionada con la llamada Generación Comprometida, cuyos autores –entre ellos el salvadoreño Roque Dalton– estaban muy influenciados para la realidad centroamericana, una región hundida en la desigualad, el olvido y desangrada por dictaduras y guerras civiles. Aunque Alegría rechaza formar parte de ese grupo, afirmó en una entrevista “Dicen que mi poesía es comprometida, pero no es una poesía comprometida. Lo que pasa es que el sufrimiento de mis pueblos se refleja en mí, porque yo soy ser humano antes de ser poeta y me duele mucho lo que sufren mis pueblos”. 

En 1948, Claribel Alegría publicó su primer libro de poesía, Anillo de Silencio. Es autora de una veintena de libros de poesía y narrativa así como muchos testimonios históricos. Es además traductora de algunos poetas norteamericanos. Discípula de Juan Ramón Jiménez, quien la guió en sus primeros pasos en la poesía, más tarde su compromiso con un cambio social en Centroamérica la llevó a apoyar la lucha revolucionaria del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) en Nicaragua. 

En 1978 obtuvo el premio Casa de las Américas por Sobrevivo, y en el año 2000, el Premio de Poesía de Autores Independientes.  De su obra, se destacan además,  "Vigilias", "Umbrales", "Fuga de Canto Grande", "La mujer del río" y su última producción, "Saudade" 





martes, 21 de mayo de 2019

Clara Janés, en la Fundación Segundo y Santiago Montes el viernes 24 de mayo




Clara Janés cultiva la poesía, la novela, la biografía y el ensayo y se distingue como traductora, particularmente de la lengua checa y de la obra poética de Vladimír Holan y Jaroslav Seifert. Catalogar a la autora dentro de una corriente literaria concreta de finales del siglo XX resulta complicado. La poeta posee un lenguaje y un estilo propios. Se considera a la autora barcelonesa como una mediadora entre el mundo oriental y occidental. 

Su obra poética, que ha sido traducida a más de veinte idiomas, «se caracteriza por un sincretismo que funde la plenitud del eros femenino con diversas mitologías y tradiciones místicas, plasmándose en una palabra tensa y desnuda que sigue la senda de la revelación», en palabras de Llera. Parte de su hacer está contenido en los siguientes volúmenes: Las estrellas vencidas (1964), Límite humano (1974), En busca de Cordelia (1975), Eros(1981), Kampa (1986), Lapidario (1988), Rosas de fuego (1996), La indetenible quietud (1998), El libro de los pájaros (1999), Paralajes (2002), Fractales (2005), Variables ocultas (2010) y la antología Movimientos insomnes (2015). Es miembro de la Real Academia Española. 

Leerá sobre todo poemas de sus dos últimos libros, La noche de la pantera (Vaso Roto, 2017) y Kamasutra para dormir a un espectro (Siruela, 2019) y se proyectarán imágenes incluidas en los volúmenes.






domingo, 3 de febrero de 2019

Nadie hablará de nosotras. María Monjas Carro en la Fundación Segundo y Santiago Montes





María Monjas Carro presentará el próximo viernes 8 de febrero en la Fundación Segundo y Santiago Montes su libro Nadie hablará de nosotras. Acompañada por Esperanza Ortega y Charo Fierro.





María Monjas Carro (Valladolid, 1974). Poeta, feminista y coeducadora. En 2012 publicó el poemario Háblame de la lluvia soñando con una tormenta que arrasara con todos los prejuicios, privilegios y relaciones de poder. Tres años después, con el ensayo Tejiendo la vida frente a los desahucios, planteó la importancia de los cuidados para sostener la vida desde las voces y experiencias de personas víctimas de procesos de desahucio. Ambos títulos publicados en Huerga & Fierro. En 2018 publicó en Bolivia el cuento Berta y Rita con el apoyo de Save the Children, para abordar la diversidad de identidades y orientaciones sexuales desde la educación infantil. Nadie hablará de nosotras es un poemario gestado en tierras bolivianas, marcado por la muerte de su madre y su aprendizaje de vida de la mano del feminismo latinoamericano. Todo ello acompañado por un amor a distancia, que acabará siendo la distancia más corta. 

Nadie hablará de nosotras es una tentativa de nombrar lo que aún necesita ser nombrado. Un diálogo con la madre muerta, un reencuentro necesario y solo posible más allá del tabú, un apthapi con la muerte a este lado de la vida. Un recuento de las asesinadas y sus asesinos, un grito a la barbarie, un hartazgo que no rima, una respuesta rotunda, un feminismo para vivir. Un amor nada romántico, un amor lesbiano, un amor al que le apetece salir a pasear a las calles, como a todos los amores. Una brújula que apunta al Sur, un desenfoque repentino, una vuelta a un Occidente que enmudece, que destierra, que deshumaniza. Nadie hablará de nosotras es todo eso, pero sobre todo es un homenaje a las mujeres, a las muertas y a las vivas que, siendo conscientes o no, estamos reescribiendo la historia.



Esperanza Ortega


Charo Fierro



lunes, 7 de enero de 2019

Los Abecevarios de José Luis Puerto en la Fundación Segundo y Santiago Montes




El próximo viernes 11 de enero, a las 20.00 tendrá lugar en la sede de la Fundación Segundo y Santiago Montes la presentación de Abecevarios, de José Luis Puerto. La introducción al acto correrá a cargo de Esperanza Ortega. 







Leemos en DIARIO DE LEÓN. JOSÉ ENRIQUE MARTÍNEZ 29/07/2018:

"Bajo la dirección de Roberto Castrillo y José Luis Puerto, la Universidad de León inició la colección Caligramas, cuyo nombre, evocando al creador de los mismos, Apollinaire, expresa una finalidad experimental e interartística, la fusión de arte y escritura, algo que cuenta ya con una cierta tradición cuya base es la experimentación con la materialidad del lenguaje y con espacios y elementos visuales. El cuarto título de la colección, Abecevarios, es obra de José Luis Puerto, que llevaba años elaborando cuadernos de lo que se ha dado en llamar poesía visual o concreta. Como el propio poeta señala en la solapa, «en los Abecevarios, se aúnan la fascinación por el color, procedente de los antiguos bordados de su tierra natal; por la miniatura; por las letras capitulares; por los dibujos de los niños; así como por ese diálogo, en el espacio de la hoja del pequeño cuaderno, entre letras, palabras e imágenes, para expresar ese universo propio a través de una peculiar configuración verbal y plástica». El libro contiene cinco series o cuadernos; cada uno de ellos discurre de la A a la Z, letra a letra, a una por página, pues es la letra la que sustenta el diseño interartístico. El primer golpe de vista se deja ganar por el juego de colores, a manera de miniaturas: letras, colores y figuras que dibujan las letras; y letras que en ocasiones delinean versos propios o ajenos. Explica Puerto en el prólogo a su libro: «Cada letras actúa como centro y, a partir de su trazo en la hoja, en el papel, se configura una determinada constelación de signos e imágenes en torno a ella». Tomemos como ejemplo una letra de la primera serie: la S mayúscula cuyos huecos curvos van enramados. La letra propicia una serie de palabras en vertical que no le son extrañas al lector de la poesía de Puerto: semen, semilla, siembra, sosiego, silencio, soledad, solidaridad...; y en horizontal: casa del alma, sabiduría, secreta, sumergida; en relación con la letra versos aliterados de Juan de la Cruz («el silbo de los aires amoroso; la noche sosegada...») y Blas de Otero («si he segado las sombras en silencio, me queda la palabra»). El lector intuirá un cúmulo de sugerencias. No importa que a veces nos perdamos: el propio Puerto sabe que sus Abecevarios requieren un esfuerzo, dado «el bosque intrincado de signos». Contamos con la ayuda de Bénédicte Mathios, de cuya pluma procede el prólogo esclarecedor y un análisis certero de alguna página concreta".




lunes, 19 de noviembre de 2018

Felipe Boso y su correspondencia, en la Fundación Segundo y Santiago Montes





En Babelia de El País ha aparecido el pasado 8 de octubre esta reseña de Ángel L. Prieto de Paula:

"Nacido en Villarramiel (Palencia, 1924), Felipe Boso (Felipe Segundo Fernández Alonso) se licenció en Historia en Santiago, cursó Filosofía en Madrid y finalmente desembocó en la geología y la geografía. En 1952 marchó a Alemania, donde terminó quedándose, felizmente casado y sin la tesis que había ido a redactar. Antes de su muerte en 1983 vivía trabajando como un galeote en traducciones y otras labores de pluma. De su poesía apenas logró ver publicado en vida título y medio: T de trama (1970) y La palabra islas (1981; impreso defectuosamente y no distribuido), este último solo disponible en la reedición de 2006 al cuidado de José Luis Puerto.

En el epistolario Mi jaula es una celda asoma un castellano (y cristiano) viejo, ausente y añorante de su país, quien con fervor tiende redes a los pocos representantes de la poesía experimental española desde que en 1969 averigua que él no es su único apóstol. Eran pocos, sí, pero mal avenidos: al menos Fernando Millán e Ignacio Gómez de Liaño, procedentes ambos de Problemática 63, donde oficiaba de pontífice Julio Campal, cuya muerte en 1968 los dejó enfrentados en proyectos distintos: NO el primero, CPAA el segundo. Pero si Campal era un 'invasor' uruguayo-argentino que había actuado en toda España mediante conferencias y exposiciones que le permitieron fundir artes visuales y música, Boso, a quien tocaba ocupar su hueco, era un “evadido” que operaba aislado en su despacho de un pueblecito alemán, entre jaula y celda, con escritos amortajados en las prensas, y obligado a compensar su ausencia con un intercambio epistolar incesante. De él resulta este volumen, preparado por J. A. González Fuentes, donde se asiste al combate contra la escasez material y la incuria cultural.

En los años centrales de esta correspondencia se había muerto Miguel Labordeta, malbaratado a Ory, orillado a Cirlot, relegado a Crespo y su conexión con los brasileños de Noigandres, ignorado a Pino. Con algunos de estos y con otros como Enrique Uribe, Guillem Viladot, Antonio L. Bouza, José-Miguel Ullán, Javier Maderuelo…, quiso Boso sostener una poesía que, ante la evidencia de que ya está dicho todo, le exige desmantelar la lengua y ser “un deslenguado que se desdice y se desvive”. Además de incentivar la poesía visual en España, pretendió difundirla en Alemania; lo hizo en la revista Akzente, cuya puerta le franqueó Elias Canetti, en 1972 y 1978, esta vez con Ricardo Bada y abriendo más la mano a otras estéticas. 

Boso restó a su obra la atención que derrochó en otros, a través de cartas que rezuman generosidad, rigor, lucidez y gran cultura. A Francisco Álvarez Colino le escribe una memorable retahíla admonitoria: “Simplifícate, mutílate, duda de ti mismo, duda de todos, desespérate, llora, rabia, siéntete fracasado, impotente, empieza otra vez, deja que lo que hagas se pudra, olvídate de ello, ahógate, siéntete la persona más desgraciada de la tierra, cree que nunca has tenido dolor igual, no pierdas la esperanza, no confíes más que en tu desesperanza…”, e così via. Para quienes pensaran que el poema fonético, los caligramas y los biogramas eran entretenimiento de ociosos, estos consejos les mostrarán cómo puede romperse el discurso logocéntrico con los estertores de alguien que muere por la escritura y que, solo en sus cartas y según se observa en el ejemplo anterior, no está tan alejado de los viejos existencialistas".



Juan Antonio González Fuentes

Esperanza Ortega




martes, 16 de octubre de 2018

Ignacio Sanz conversará con Esperanza Ortega en la Fundación Segundo y Santiago Montes




El próximo viernes 19 de octubre, a las 20.00, Conversación entre Ignacio Sanz y Esperanza Ortega en la Fundación Segundo y Santiago Montes, calle Núñez de Arce, 9.

Ignacio Sanz. Escritor y narrador oral. Lastras de Cuéllar (Segovia) 1.953. Licenciado en Sociología por la Universidad Complutense, es autor de una amplia obra literaria que abarca más de cincuenta títulos entre novela, relatos, literatura infantil y juvenil, viajes y etnografía. Ganador de varios premios de relatos, quedó finalista del premio de Narrativa Torrente Ballester con su novela La música del bosque. Con Una vaca dos niños, trescientos ruiseñores y con El hombre que abrazaba a los árboles obtuvo el Premio Ala Delta de Literatura Infantil en el 2010 y en el 2013, respectivamente; y con Picasso me pica el Premio El Príncipe Preguntón de poesía infantil 2.010. 

Combina la escritura y la animación sociocultural. Vive en Segovia. Durante treinta años, con el patrocinio de Caja Segovia, coordinó el foro literario La Tertulia de los Martes, donde fueron invitados los más destacados escritores de la lengua castellana. 

Dirige el Festival de Narradores Orales de Segovia y de El Espinar. Es columnista de El Norte de castilla. Sus últimas publicaciones son María, ojos de lechuza, (Isla del Náufrago, 2017), una aproximación a María Zambrano para niños, y Retrato de un ciempiés (Veoveo, 2018), sobre el acueducto de Segovia.





martes, 20 de marzo de 2018

El silencio del hombre sin otro hombre, de Rodrigo Garrido Paniagua




Mañana miércoles 21 de marzo, a las 20.00, Rodrigo Garrido Paniagua presentará su poemario El silencio del hombre sin otro hombre. Será en el Bar El desierto rojo. Le acompañará en la presentación Esperanza Ortega. El poemario ha sido editado por Difácil.




Rodrigo Garrido Paniagua en la reseña de Victoria Martín Niño que aparece hoy en El Norte de Castilla:

«El título hace referencia al silencio individual y al de nuestra especie, del que pienso surgen las preguntas que acompañan al ser humano sobre la existencia, el arte, el miedo a la muerte, la necesidad de afecto. Esos son los temas que aparecen en el libro», explica el escritor. Concebido como un poemario unitario, el hilo conductor que atraviesa sus cuatro capítulos es «la tecnología como elemento que puede o no modificar esas cuestiones trascendentales, revisando cómo afecta a nuestra inmortalidad teorías sobre la transhumanización, a nuestras relaciones afectivas –ahora a través de las redes sociales–, las modificaciones genéticas y nuestro futuro, nuestra conciencia que ya no es solo nuestra y se publicita en la Red, cómo influyen en el aprendizaje los canales de YouTube, el sexo virtual o con robots».



viernes, 26 de enero de 2018

Fernando Zamora y su Tratado de conservación en la Fundación Segundo y Santiago Montes



El poeta palentino Fernando Zamora estará el próximo viernes 26 de enero, a las 20.00, en la Fundación Segundo y Santiago Montes para leer poemas de su último libro Tratado de conservación. Estará acompañado de Esperanza Ortega y César Augusto Ayuso. El libro ha sido editado por Cálamo.

Fernando Zamora (Palencia, 1939) acude nuevamente a la Fundación Segundo y Santiago Montes, en este caso para presentar un libro de poemas, “Tratado de conservación”, como lo hizo en otras ocasiones, en las que también realizó exposiciones de carácter visual. “Tratado de conservación” es el séptimo libro de una obra poética que comenzó en 1994 con la publicación en Endimión de “Fragmentos y variaciones” y que ha continuado con libros como “Silva de sílabas”(2005) o “Libro para quemar”(2007), ambos publicados en Cálamo Ediciones. “Tratado de conservación” sigue en la senda de sencillez que caracteriza su escritura, en la que recoge breves instantáneas cotidianas y las traslada a la dimensión poética con un leve y efectivo toque de su fantasía verbal. La reflexión sobre el tiempo y sus efectos que aparece como el eje central de este libro no se limita solo a la mirada nostálgica hacia el pasado. Zamora supera el tono elegíaco para internarse en el análisis la experiencia temporal que unas veces urde de manera reflexiva y en otros momentos rescata de entre las imágenes del sueño. Una honda piedad hacia todo lo existente dota a su poesía de una gracia que suaviza el enfrentamiento del ser humano con la nada, siempre en busca del chispazo, del giro que hace vibrar a la palabra en la oscuridad cuando acierta con la solución al acertijo de la vida. Algo del ingenio de Ángel González y mucho de la enjundia de Machado impregnan sus versos de sabia ironía: 

Observa la caña seca de la charca
(…)
¡qué quieres tú
con tu escritura!
¿quieres
algo más bello
leve
inútil
y perenne?



En el periódico Carrión digital leemos lo que dijo en una entrevista ya lejana:

"Mi poesía es silenciosa y, además, dicha con palabras balbuceantes —a veces—, entrecortadas, insinuantes y algunas veces pretenciosas (…) Mi poesía no es declamatoria; incluso resulta muy difícil de leer en voz alta ante un auditorio. Creo que mi poesía es más intimista. A mí me gusta la poesía que leo yo solo, en mi propio silencio. Yo procuro que mi poesía sea un punto de partida para que el lector, con las palabras que yo le doy, le desencadene un pensamiento, una emoción, un recuerdo, un significado… y que sea el propio lector el que construya a su vez su propio poema. Reconozco que esto es mucho pretender, pero ése es mi deseo”.

Y en la página Todoliteratura aparece:

"Tratado de conservación pertenece, sin embargo, a la línea de su poesía netamente verbal, pero donde también se aprecia ese original duende personal de Fernando Zamora, «duende que no resulta ajeno a la burla, al volatín, porque la palabra es —tiene que ser—, ante todo, libre; y la sociedad la domestica y la conturba, la saca de su ser para hacerle decir lo que no debe... Y el poeta la libera de esa torpeza, de su extravío, para que simplemente vuele», según explica Ayuso, para quien el escritor palentino «aparece en este poemario como un flâneur a la caza de instantes y signos, para devolverlos despojados e inocentes, liberados a su vez de la presura del tiempo; si bien sus poemas no solo son eutrapelia, guiño cómplice, sino también apunte íntimo, temblor elegíaco»".


*Fotografía extraída de Carrión digital.






domingo, 15 de octubre de 2017

José Ramón Ripoll presenta "La lengua de los otros" en la Fundación Segundo y Santiago Montes



La Fundación Segundo y Santiago Montes nos comunica la presentación de "La lengua de los otros" de José Ramón Ripoll. El libro fue XXIX Premio Loewe de Poesía y ha sido editado por Visor. Presentado por Esperanza Ortega el acto tendrá lugar el viernes día 20 de octubre a las 20.00.