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domingo, 23 de febrero de 2014

Inma Luna y sus cosas extrañas




Ayer sábado tuvo lugar la presentación del poemario de Inma Luna Cosas extrañas que sin embargo ocurren. Nuestro amigo Chapu, gran seguidor y a la vez autor de la poesía joven, hizo la presentación y nos leyó lo siguiente:




"Hace unas semanas Manuela Paso, gran actriz y poeta que estuvo aquí, en A Pie de Página, nos decía a algunos de nosotros mientras tomábamos unos vinos que para ella el artista se distinguía por su capacidad de visión, más que por su talento u oficio. Y yo no puedo estar más de acuerdo. Lo que hace a un artista ser un buen artista es su capacidad de visión, la profundidad de esa visión. 

Y precisamente por esa capacidad de visión, por su capacidad de modular su enfoque y de ver “Cosas extrañas que sin embargo ocurren” es por lo que Inma Luna se distingue.

Bajo una luz dura y sin compasión, su mirada se adentra en la cotidianidad desde ángulos extravagantes, a veces sombríos. Inma Luna tiene la virtud de sublimar e iluminar los rincones más oscuros de la vida haciendo que lo siniestro pueda resultar distinto, variopinto, extraño e insólito. 

A veces, dentro de la oscuridad hay chispas de luminosidad. A menudo lo sublime se encuentra dentro de lo cotidiano. En ocasiones las flores más bellas crecen en medio de un erial. Casi siempre detrás de una mentira se esconde la verdad. 




Este poemario es un mapa donde la mirada de Inma Luna traspasa lo visible para llegar a lo que está detrás:

“Lo insólito es el sabor del asfalto 
cuando se aprecia su aspereza 
y algo te recuerda que ahí abajo hay tierra, 
húmeda, viva, 
con lombrices exploradoras, 
con toda clase de bichos que buscan la salida hacia la superficie.” 

Los poemas de Inma saben avistar lo que nadie percibe, dan fe de lo subterráneo, prestan ojos a lo cotidiano y dan voz a las múltiples personalidades que existen dentro de ella. Y lo hacen con valentía. Afrontan la enfermedad, el dolor y las miserias de la vida no sólo como exorcismo, sino como testimonio. 

En este poemario la vida sabe a incertidumbre, sin azúcar y sin paliativos, pero a veces los mejores poemas son los más amargos. Estos son los que te hacen estar más vivo, porque la literatura desde la visión de la verdad personal hace la belleza más real, más compacta y definida. Porque a veces gritar tu dolor en forma de poema puede ser la reivindicación más subversiva posible. Y este mundo podrido necesita rebeldía en forma de belleza y verdad."





2 comentarios:

  1. Hombre, joven joven... pero gracias.

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    1. Pero si no hay más que verte y escucharte...anda, anda.

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